Estoy harta.
Harta de aguantar tonterias, de soportar idioteces, de escuchar borderías, de ver monstruosidades, de tolerar crueldades, de consentir injusticias. Estoy harta de la gente que dice que hay que cambiar el mundo y luego no mueve ni un dedo para conseguirlo.
Estoy harta de mis días grises, de mi falta de inspiración, de frustrarme yo sola, de mis limitaciones, de mis defectos, de mis paranoias. Harta de que la gente me juzgue sin conocerme y de que crean que me conocen.
Estoy harta de esperar, de anhelar, de desear, de echar de menos y de volverme loca. Harta de suspirar por todo y de desgastarme por nada.